Los suelos argentinos son considerados como uno de los de mayor fertilidad del mundo, aunque debido a prácticas de manejo inadecuadas presentan severas limitaciones de productividad. Los cultivos requieren de una correcta provisión de agua y nutrientes entre otros factores, para alcanzar y mantener la calidad de las cosechas, conforme a las exigencias de los mercados.
Sin embargo, lo enunciado no se cumple en la generalidad de las explotaciones argentinas, ya que el manejo indebido de los suelos asociado al aumento potencial de los rendimientos de los cultivos por mejora genética, hicieron que los suelos perdieran su alta fertilidad natural (química, física y biológica), llegando a extremos de limitar de tal manera el rendimiento de ciertos cultivos, hasta hacerlos antieconómicos y buscar reemplazarlos por otros. Uno de los problemas de pérdida de fertilidad, es la referente a la "fertilidad química del suelo", que se conoce como una "deficiencia de nutrientes". Esto significa que uno o más nutrientes están en el suelo en una cantidad que no permite que un cultivo satisfaga sus necesidades y entonces se presentan problemas de crecimiento, desarrollo y producción. Los síntomas pueden ser: La reducción del área foliar que provoca menor captación de la radiación, resultando en plantas más chicas, deficientes y con menor rendimiento.
Es una herramienta técnica que permite establecer el nivel de nutrientes y otras propiedades químicas y físicas del suelo basado en información científica. Debido a que los nutrientes se encuentran en el suelo en formas químicas muy diferentes, retenidos con mayor o menor fuerza y afectados por numerosos factores, hay una gran variedad de métodos o tests disponibles para determinar con precisión el nivel para cada uno. Aunque, casi todos los análisis se basan en el estudio químico de los componentes de la solución del suelo.
El análisis químico para diagnóstico de fertilidad provee datos que se asumen como una medida de la fertilidad del suelo y servirá como base para la recomendación de la aplicación de fertilizantes. Los investigadores buscan establecer la relación entre el resultado del análisis químico con las necesidades de un cultivo, para luego asesorar al productor a encontrar el camino para obtener el máximo rendimiento. La enorme ventaja de realizar un análisis de fertilidad química del suelo antes de la siembra, se basa en determinar las cantidades necesarias de los diferentes nutrientes que permitan completar las necesidades del cultivo para diferentes expectativas de rendimiento.
• Determinar en forma precisa el nivel de nutrientes.
• En base a los datos obtenidos, realizar una recomendación de fertilización o manejo, que produzcan el máximo retorno económico bajo las condiciones agro-económicas reinantes.
• Monitoreo del estado de fertilidad a través de los años.
• Elevar los niveles de fertilidad del suelo originariamente deficientes.
El llamado análisis comprende la determinación analítica individual o conjunta de:
Elementos minerales o nutrientes.
• Los nutrientes más importantes desde el punto de vista de la nutrición del cultivo, son llamados también Macronutrientes
• Nitrógeno: (Una alternativa de fuente Nitrogenada es la Urea Granulada)
• Fósforo: P
• Potasio: K
También se analizan otros de gran importancia, denominados Mesonutrientes
• Azufre: S
• Magnesio: Mg
• Calcio: Ca
Finalmente, aquellos que las plantas requieren en menor cantidad llamados Micronutrientes
• Boro: B Boro 10%
• Cobre: Cu
• Hierro: Fe
• Manganeso Mn y otros.
Para obtener mayor precisión se miden otras características del suelo. Estas medidas, nos arrojan información sobre la intensidad y a veces sobre la velocidad en que el suelo proveerá los nutrientes en las diferentes etapas del cultivo. Las más importantes son:
• El grado de acidez: pH
• Materia Orgánica: %MO
• Capacidad de Intercambio Catiónico: CIC -
Finalmente, se estudia la medida de la mayor o menor posibilidad que tiene un suelo y su materia orgánica para entregar los nutrientes al cultivo o mantenerlos retenidos fuertemente a la parte sólida. Tal característica se denomina: CIC
I. Planteo del problema y definición del análisis que se desea realizar
En lotes agrícolas en los que existen métodos de diagnóstico, se deben respetar las normas establecidas de profundidades para Nitratos (NO3).
Si lo que interesa es evaluar la fertilidad del lote para algunos nutrientes, hay que tener en cuenta la homogeneidad del terreno.
Si hay desniveles, los mismos deben ser considerados como parcelas separadas.
Profundidad: depende del objetivo; en lotes agrícolas se realizan hasta la profundidad de arada.
II. Toma de Muestras
Los laboratorios asumen que las muestras enviadas son representativas, que fueron apropiadamente tomadas, rotuladas, empaquetadas y almacenadas antes de llegar al laboratorio. Ello implica cumplir ciertas premisas importantes como lo hacen los laboratorios que analizan a los seres humanos; entonces el lugar, la hora, la dieta previa, etc. son pautas a considerar. Cuanto más detallada sea la información, mejor serán las pautas que tendrá el técnico que tenga que recomendar la fertilización.
Pasos a seguir para la Toma de una Muestra:
1. Subdividir el lote a muestrear en unidades uniformes.
Esto permitirá detectar cambios importantes en el lote. Estos cambios pueden ser: tipo de suelo, color, textura, topografía ó manejo de pastoreo. Excluir del muestreo las siguientes áreas
• Agrupamiento de hacienda.
• Lugares con recientes aplicaciones de fertilizantes o encalado.
• Poco drenaje.
• Cambio brusco de suelo.
• Entre el alambrado y 50 mt para adentro.
• La banda que se fertilizó el año anterior.
2. Superficie de la muestra:
Cuanto más chica es la superficie, más representativa será la muestra. Igualmente, y como referencia, la superficie por muestra puede ser de 25 ha.
3. Sub-Muestras:
Cada muestra debería estar compuesta por la mezcla de 10 a 15 submuestras de 0 - 20 cm de profundidad. Antes de sacar la sub-muestra, limpiar un poco la superficie.
Camine en zig-zag para sacar las sub-muestras o colóquelas en un recipiente plástico para su posterior mezclado.
Los recipientes metálicos pueden contaminar las muestras.
Una vez mezcladas las sub-muestras, extraer entre 200 y 500 gr.
No fumar mientras se sacan muestras.
III. Acondicionamiento, extracción y medición de la muestra.
A. Embolsado y envío.
Colocar la muestra en la bolsa del laboratorio provista por Profértil. En caso de no poseer dicha bolsa, utilizar una de material plástico limpia. Se deberá identificar muy bien la muestra indicando:
• N° de muestra.
• Cultivo antecesor.
• Cultivo a realizar.
• Rendimiento objetivo.
B. Traslado
Temperatura: [Es fundamental para los Nitratos (NO3)]. Transportar en frío (heladera de telgopor o freezer) y no cortar la cadena de frío, ya que derivaría en una estimulación de la población microbiana con la consiguiente alteración de los datos.
Para el envío, coloque las muestras en 1 caja o más y envíelas por encomienda a su Distribuidor PROFERTIL.
C. Resultados.
PROFERTIL le brinda a través de sus Distribuidores Zonales, los resultados de su Servicio de Análisis dentro de los 7 a 10 días aproximadamente.
D. Tarifas.
Consultar con su Distribuidor Zonal.
E. Parámetros y elementos a analizar:
• Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC).
• pH.
• Materia Orgánica.
• Nutrientes principales, secundarios y micronutrientes.
• Otros.
IV. Interpretación del Resultado.
Para que haya una correcta interpretación, los mismos deben ser analizados dentro del complejo escenario de la programación de los cultivos:
• Selección del cultivar o híbrido.
• Sistema de laboreo.
• Historia del potrero.
• Cultivo anterior.
• Duración y tipo de barbecho.
• Rendimiento esperado.
• Conocimiento del nivel de respuesta del cultivo.
Estas variables no son necesarias para interpretar el Análisis de Suelos pero sí para hacer recomendaciones de fertilización.
El éxito o fracaso del Análisis de Suelos depende de la calidad y cantidad de información disponible para la calibración e interpretación del resultado. Cuando se cumple con estos principios, resulta ser una excelente inversión.
V. La Recomendación de Fertilizar.
La recomendación más usual es considerar al suelo como un lugar donde los cultivos extraen nutrientes, que ingresan por distintos lados, principalmente por el rastrojo en descomposición, por la materia orgánica, y por la fertilización. Esta técnica se denomina Balance de Nutrientes. Mediante el mismo, se estudia la oferta y la demanda de cada nutriente a fin de realizar la recomendación. Otra Técnica es establecer las necesidades de fertilización según el Concepto de Suficiencia.
Se debe recordar que la recomendación esta basada no en uno sino en muchos criterios incluyendo el resultado analítico de la muestra, el tipo de suelo, cultivo anterior, y el objetivo de rendimiento entre otros.